14 de febrero de 1989

Mi detención

El día de San Valentín de 1989

El 14 de febrero de 1989 comenzó casi como cualquier otro martes. El cielo, como tantas veces en aquella época del año, estaba gris y cargado de nubes. Una fina aguanieve caía a intervalos irregulares sobre los tejados de la ciudad. En el taller, no lejos de la plaza Anger de Erfurt, estaba sentado ante mi máquina de coser. Mientras trabajaba, mi mirada se desviaba una y otra vez hacia la calle, donde la primera luz del día se abría paso lentamente entre el gris del invierno.

Alambre de espino

Eran alrededor de las ocho. Se acercaba la pausa del desayuno y, como tantas veces, fui a mi taquilla para cambiarme. Quería pasar por la tienda KONSUM a comprar algunas cosas para desayunar. Mientras estaba junto a la taquilla, se acercó el jefe de mi sección. Me preguntó si podía traerle algo también. Le dije que sí, por supuesto, casi sin pensarlo. Y como él también tenía un poco de tiempo, me acompañó parte del camino por la escalera.

Abajo, junto a la salida trasera, aparecieron de pronto dos hombres con trajes oscuros. Parecían fuera de lugar en aquel taller. Uno me miró y preguntó:
«¿Es usted Mario Obst?». Asentí y respondí que sí.

Entonces llegaron las palabras que nunca olvidaré:
«Venga con nosotros. Suba al coche. Si intenta escapar, dispararemos».

Sin decir nada más, me llevaron a un Wartburg de color marrón grisáceo que esperaba delante de la empresa estatal. Dos hombres se sentaron a mi lado; otro conducía.

Destino: Domplatz. Dirección: Andreasstraße.

Vista de Andreasstraße desde el patio
Andreasstraße, vista desde el patio